Desde 1920 · Fresnillo, Zacatecas
Hotel Guerrero
Un siglo recibiendo viajeros en el corazón de El Mineral
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Desde 1920 · Fresnillo, Zacatecas
Un siglo recibiendo viajeros en el corazón de El Mineral
Ver disponibilidadNuestra historia
Corría 1920 y Fresnillo vivía sus años de plata: los trenes llegaban cargados de comerciantes, ingenieros y buscadores de fortuna, y las calles del centro olían a cantera húmeda y a metal recién salido del cerro de Proaño. Ese año, a unos pasos de la plaza, una casona de arcos abrió sus puertas con un nombre que se volvería parte del paisaje: Hotel Guerrero.
Desde entonces estas paredes han recibido a generaciones de viajeros — mineros y comerciantes, familias enteras y peregrinos en camino al Santo Niño de Plateros. Los techos de viga, las lámparas de herrería y las puertas de cristal labrado siguen siendo los testigos de cada llegada.
Hoy el Hotel Guerrero sigue siendo lo que fue desde el primer día: una casa en el centro de Fresnillo donde el viajero llega a descansar y se va sintiéndose de aquí. Más de cien años después, la puerta sigue abierta.
Habitaciones
Maderas coloniales, herrería y textiles en tonos vino: cada habitación conserva el carácter de la casona con las comodidades de hoy.
El Mineral
Salir del hotel es entrar al centro histórico: la ciudad de la plata, de Francisco Goitia y de "Cucurrucucú Paloma".
A unos 10 minutos: el Santo Niño de Atocha recibe a millones de peregrinos cada año. Somos parada natural del camino.
La plaza, la parroquia y los portales a unos pasos de la puerta. El Fresnillo de siempre, para recorrerse a pie.
Aquí nacieron el pintor Francisco Goitia y Tomás Méndez, autor de "Cucurrucucú Paloma". La plata de Proaño construyó la ciudad.
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